domingo, 2 de octubre de 2011

Para ti(c)

Sugiere Gianni Vattimo, en El sentido de la existencia. Posmodernidad y nihilismo, que la futura lucha de clases se planteará entre los incluidos y excluidos del mundo informático, es decir, del acceso al conocimiento, que hoy día pasa inevitablemente a través de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
Las autoridades educativas, no sé si tras entregarse a la lectura de tan enjundioso texto, reflejan —acertadamente, a mi modesto parecer— tal idea en las leyes y decretos más recientes.
Así, el decreto 327 de julio del 2010 por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de los Institutos de Educación Secundaria en Andalucía, recoge en su artículo 9, entre las funciones y deberes del profesorado, "el conocimiento y la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación como herramienta habitual de trabajo en el aula"
El mismo decreto recoge en el capítulo 2, el derecho del alumnado "al acceso a las tecnologías de la información y la comunicación en la práctica educativa y al uso seguro de internet en el instituto".
Por si todo esto fuera poco, el decreto 1631, en el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria, se establecen las competencias básicas como eje del currículo. Estas competencias, entre las que se encuentra la competencia digital, deben ser trabajadas en todas las asignaturas.
Queda, pues, bastante claro que el uso de las tic y de internet en las aulas no es un capricho, una opción, ni cosa de frikis, sino una necesidad, si de verdad pretendemos que la escuela pública cumpla su función.
Este curso asumo la coordinación del plan TIC 2.0 en mi centro, no sin cierta reserva. Una de mis asignaturas pendientes en esta profesión es quizá prestar más atención a las necesidades de los compañeros. Me he centrado más en el alumnado y sus familias. Mi intención al ser investido de la autoridad que el bombástico lenguaje administrativo otorga al coordinador tic es atender en la medida de mis (escasas) posibilidades a esas necesidades. 
He aludido a ciertas reservas porque la mayoría (podría decir prácticamente la totalidad) de los docentes piensan que el coordinador tic se dedica a arreglar ordenadores cuando se estropean y poco más. Yo, de informática, ando justito. Tal como yo lo entiendo, la misión que se me encomienda es dinamizar (otra vez la fea jerga administrativa) el uso de las tic en su faceta didáctica. No sé lo que ocurrirá en otros centros, pero en los que yo conozco el aula (las aulas, con suerte) de informática, en las horas que no se dedican a la asignatura de informática, se usan como almacén de alumnos cuando  no se sabe que hacer con ellos. "Que se metan un ratito en el tuenti ese y que no molesten", he oído decir alguna vez.
Nunca he tenido espíritu proselitista, pero me reuniré con los profes y profas de 1º y 2º de la ESO para contarles algo de esto y sugerirles algunas posibilidades del uso de las tic en el aula.
En la primera sesión acompañaré la chapa que les voy a dar con esta presentación, al estilo pecha kucha. No sé si es un poco jevi para empezar. ¿Qué pensáis?