domingo, 4 de septiembre de 2011

Declaración de intenciones


David Foldvari


Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas.
Julio Cortázar “Instrucciones para subir una escalera”

Con la intención de subir de frente, cómodamente, esa escalera de la que nos hablaba Cortázar, de realizar una ascensión coherente a lo largo del curso escolar, me he propuesto adoptar y llevar al aula un enfoque que contemple las Competencias Básicas como eje real y no meramente teórico del currículo, con una programación de contenidos organizada en torno a proyectos que se articulen en tareas.
Es cierto que se puede ascender hacia atrás o de costado, como nos apunta en la cita que encabeza este post el maestro argentino, pero él mismo nos advierte resulta ciertamente incómodo. La elección de un método puramente transmisivo, basado en el profesor como única fuente del conocimiento (magister dixit), puede tener sus frutos, pero acarrea hoy día no lo duden muchos dolores de cabeza.
La elección de este método de enseñanza y aprendizaje parte, pues, de una toma de conciencia de las diferentes crisis que sufre, de modo crónico, el ecosistema de la educación: crisis de autoridad y prestigio social del docente, crisis de autoestima, crisis de expectativas por parte de las familias...Todas ellas motivadas a mi entender por el divorcio existente entre, como decía Cernuda, la realidad y el deseo.
El aprendizaje basado en proyectos pretende ir más allá del acto de fe que diariamente exigimos a nuestro alumnado. Responder a una cuestión relevante en nuestra sociedad, investigar y pensar more socrático sin dar nada por supuesto, por comprendido de antemano, resolver problemas o elaborar algo tangible, que pueda tener presencia fuera de los muros cada vez más altos de la Escuela; todo ello poco tiene que ver con el consabido y tísico esquema "explicación (libro)/ examen (las respuestas deben coincidir con lo que dice el libro)". Quien se haya enfrentado alguna vez a la pregunta "¿para qué sirve esto, profe?", formulada sin complejos y hasta con cierto candor, y no se haya atrevido a responder "para aprobar" sin sentir al menos un ligero rubor, comprenderá que pedimos a nuestro alumnado diariamente que actúe con la fe del carbonero ("aprende esto y aquello y lo de más allá, es por tu bien. Ya lo entenderás cuando seas mayor").
Los proyectos constituyen un reto abordable y tangible, real, con una conexión evidente con el mundo.
Además de los relacionados con la materia y los temas que se están abordando, el aprendizaje basado en proyectos pretende conseguir objetivos que están en la entraña misma de toda educación. A saber:
  • Mejorar la habilidad para resolver problemas y desarrollar tareas complejas.
  • Mejorar la capacidad de trabajar en equipo.
  • Desarrollar capacidades como: búsqueda de información, análisis, síntesis, conceptualización, uso crítico de la información, pensamiento crítico e investigación.
  • Aumentar el conocimiento y habilidad en el uso de las TIC.
  • Promover la responsabilidad por el propio aprendizaje.
Por supuesto que esta metodología no es el bálsamo de Fierabrás. Hay quien se aferra al fracaso por motivos emocionales y causas más profundas, que no se solucionan con metodologías y otras zarandajas. Pero esta es harina de otro costal.

Pecha Kucha para la presentación del curso a los padres: