sábado, 9 de abril de 2011

Me han puesto buena nota


Los alumnos nos observan atentamente
A veces pienso que quien pierda algo de su tiempo leyendo lo que escribo en alguno de mis blogs, o en Twitter, se hará de mí —forzosamente— una idea engañosa. Cuando repaso los retazos de mi trabajo —de mi persona— que dejo ver en la Red, me sorprende a menudo la impresión que ese trasunto digital de mi yo transmite. Parece que todo fuera perfecto, todo fácil, un mundo ideal. Nada más lejos de la realidad. "¡Ese no soy yo!", me dan ganas de gritar a veces cuando leo los elogios que algunos ciber-colegas me dedican en comentarios o en tuits
Muchas veces el objetivo que tenía no se cumplió, el trabajo salió mal, no supe explicarme con claridad, me enfadé con los chicos —que no tenían culpa— pensé  que me estaba equivocando, tuve la impresión de que dejaba aspectos importantes al albur de la improvisación...en fin, aventuré la idea de que no estaba dando a mi alumnado lo que se merecía.
Feliz
Por eso, al terminar este trimestre, al pedir a mis alumnos y alumnas su opinión sobre el trabajo que hemos estado realizando, no las tenía todas conmigo. Sin embargo, cuando terminé de leer los cuestionarios de valoración —que, por cierto, eran totalmente anónimos— vía Edmodo, la sonrisa llegaba de oreja a oreja: me habían aprobado, ¡y con nota!
Lo que más destacaban como positivo en sus comentarios coincidía con lo que yo valoraba igualmente. Todos destacaron que los contenidos trabajados les habían resultado entre "muy interesantes" e "interesantes", además de que el enfoque adoptado les había ayudado a aprender más. También resaltaban que habían disfrutado (los más), o por lo menos se habían entretenido, durante las horas de Lengua (esta denominación, Lengua, se me está quedando un poco estrecha, pero ya hablaré de ello en un próximo post). Todos sin excepción destacaron que lo que más les había gustado era realizar un trabajo final (un producto concreto) en el que se aplicase lo que previamente se había visto en clase y, además, presentarlo delante del resto de sus compañeros. Otro punto positivo que destacaron fue que los textos (escritos, vídeos, audios) y los contenidos tratados les resultaban útiles y cercanos, cotidianos, en fin, que tenían que ver con ellos, con su vida. Hay que tener en cuenta que se trata de un centro de Compensatoria, con un índice altísimo de abandono, de inmigración y de rechazo hacia todo lo que propone la institución educativa.
Para terminar, muchos manifestaron que estaban deseando realizar el siguiente trabajo. ¿Qué mayor elogio se le puede dedicar a un docente? Para mí, esas palabras me convencen de que estoy en la buena senda, de que no lo he hecho mal del todo, de que trabajar con las Tic (las TAC @flosflorum) para desarrollar las competencias básicas nos puede sacar del atolladero en el que ahora mismo está la Escuela. 
Lo dicho, que estoy contentísimo con mi nota.

Todas las imágenes son de www.gorillaz.com