domingo, 22 de agosto de 2010

El bazar de los locos

William Gerhardie abre su novela Futility con una consideración sobre la literatura y la vida que dice así:
Y de pronto me di cuenta de que la única cosa que podía hacer era convertir todo aquello en un libro. Es lo que habitualmente hacemos con la vida.

Pero la vida no se parece en nada a una novela, es mucho más absurda y caótica. No tiene argumento. 
Desde la aparición de Internet, el concepto de escritura se ha visto enriquecido. La posibilidad de colaboración a gran escala, la inmediatez, el orden en el caos, han hecho cambiar conceptos como el de autoría.
Me ha llamado mucho la atención el proyecto colaborativo El bazar de los locos, que pretende dar un cierto orden a un fenómeno tan caótico e inabarcable -por eso me gusta tanto- como Twitter.
El bazar de los locos es, en definitiva, la historia de gentes que intentan aprovechar el mismo viento de la historia, que tratan de dar sentido a un pedazo de vida, que no se pierda en la inutilidad de la que nos habla la novela de Gerhardie.